¿Por qué vivir y estudiar en UK?

Por Cecilia Torres García.

Mind the gap…please, mind the gap! Frase que resuena insistentemente en subtes de las cosmopolitas ciudades inglesas. Pero no solo es una advertencia al usuario de dicho transporte; sino que luego de haberme impregnado de la cultura de esa intensa ciudad, pude sentir que tal anuncio tendría otra connotación en mi experiencia de vida en Londres.

Fue así que desde la adolescencia, el aprender la lengua inglesa despertó en mí la curiosidad de tener que comprobar por mí misma todo lo que había incorporado como cultura foránea a través de los libros y sus fotografías.

Llegar a Londres, lugar que reúne a todas las culturas, lenguas, razas y etnias, es como mirar y recibir una sobredosis de imágenes, colores y aromas. Caminar sus calles, apreciando la singular arquitectura, sus veredas angostas, y llevando un ritmo de alguien que asombrado va percibiendo inconscientemente otra lengua, otro acento, otros gestos, otra magia que permití que con el pasar de los días vaya siendo parte de mi vida diaria.

Vivir y estudiar en el Reino Unido, no solo es un sueño, es una inversión, que influye directamente en tu visión del mundo. Nadie que haya vuelto de un viaje se viene con solo maletas y souvenirs. Allí, mezclado con el resto de las personas, te sentís ciudadano del mundo, la manera de ver al otro es distinta. Pasan los días y vas aprendiendo, y replicando lo que ves, escuchás y sentís, y es así que a través de la aceptación de una cultura distinta, te vas adaptando y contagiando el entusiasmo de vivir allí, más si en alguna esquina de Covent Garden algún músico deleita con su melodía a los que apurados pasan, pero luego sabrás que siempre la tendrás presente.

Estudiar en Inglaterra, tiene sus costos, pero no se trata de dinero.

El costo radica en el desafío que llevas con vos mismo, ya que una a vez que uno se acostumbra a la puntualidad inglesa, a los buenos modales, y a la organización previa y detallada, nada volverá a ser igual al regresar a tu país. Afortunadamente las consecuencias de todo esto son buenas. Ya lo decía W, Churchill “la actitud es algo pequeño que crea una gran diferencia”. Mantener una actitud optimista y una mente abierta, ayuda en el “aprehender” otra cultura, viviéndola, estudiándola en el lugar de origen, y es así que puede abrir muchas futuras puertas, tanto en el ámbito personal del autoconocimiento, o como en la parte laboral porque estimula la formación de buenos hábitos, y también dará un valor agregado a tu CV, al citar tus antecedentes.

Como estudiante que cuida sus recursos monetarios, pude recorrer algunas iglesias aprovechando los momentos de culto para no pagar extra, pequeño truco que me enseño una estudiante brasilera que vivía en la misma casa donde me alojaba. Esas experiencias no las dan los libros, como tampoco el exquisito té inglés que me esperaba al llegar de clase, hecho por la dueña de casa, que amablemente me invitaba a compartirlo con ella en la sala del living, mirando tv y hablando largas horas de diferentes temas.

Cada lugar tiene sus rincones sorprendentes, visitar un mercado de antigüedades, mercado de flores o un museo de arte , dos extremos que se unen para representar una idiosincrasia peculiar, desde lo más informal y colorido para contrastar con el impoluto brillo de un museo, pero coincidiendo siempre en el orden como máxima expresión. La increíble realidad representada en las figuras humanas del museo de cera, parece ser un viaje en el tiempo, Todos estos lugares cuentan con un valioso patrimonio histórico. No solo son los atractivos turísticos los que hacen de este lugar algo único, sino también el convivir con su arte, su ritmo y su gente.

Cada experiencia es única, aquella persona que tenga la oportunidad de realizar un viaje de estudios, debe hacerlo, es conviviendo con una cultura cuando se aprende, no solo conocimientos sino cuanto valor tiene ser distintos pero iguales. Liberarse de prejuicios, viajar liviano, y que el exceso de equipaje solo sea de buenos momentos. UK es uno de los mejores lugares para vivir y estudiar, lo he elegido y lo vuelvo a elegir. Así es que la próxima vez que escuche “ Mind the gap, please” será solo para prevenir algún mal paso, el gran paso ahora, será volver a donde uno fue feliz construyéndose a sí mismo.

Gracias.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *